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jueves, 6 de junio de 2013

España - Rusia Sub 21

Golpe sobre la mesa se la selección sub 21 hoy ante Rusia. Sin duda la selección favorita en esta Euro, primero por su equipo, compuesto ya por figuras consagradas y no promesas como otras, luego por su estilo de juego similar a la absoluta, y finalmente, por la cantidad de alternativas que ofrece este equipo.

La pareja de centrales formada por Iñigo y Bartra conforman una sensacional defensa, con salida de balón (extraordinario el culé en este aspecto hoy) y solidos atrás, poderosos en el juego aéreo y contundentes cuando la situación lo requiere. Rusia solo ha hecho un disparo, y fue desde 30 metros. Si a esto sumamos a Montoya, por el cual apuesto desde ya como el titular de la absoluta en breves (si el seleccionador se ajusta las tuercas).

Thiago, desmantelando las teorías de esos “periodistas” que aseguran que no está para jugar en un club puntero de Europa, ha desplegado una clase magistral de cómo llevar el ritmo del partido. Quizá le sobre esas chulerías que le faltan a Xavi, o el temple de Iniesta, pero eso se pule a base de juego.

La primera parte ha recordado bastante a los partidos de la absoluta: demasiado pase atrás, poco desborde, nulos arribas. Rodrigo ejercía un rol más de media punta, bajando a recibir el balón al centro del campo, y no se daba cuenta de que eso acumulaba sin querer más rusos por el medio, siendo imposible que Isco, Muniain o Thiago controlasen una pelota medio decente en la zona de tres cuartos. El Bart Simpson de Bilbao, muy lejos de su mejor nivel (me ha sorprendido su incursión en el 11 en lugar de Canales) no entraba en el partido. Escorado en banda, mas acostumbrado al juego de toco, me muevo y me la devuelves, no se entendía con los laterales o con Isco. El pasado Golden Boy estuvo completamente desaparecido la primera mitad entre el marcaje al hombre que le sometieron y la acumulación de rusos a su alrededor.

Llegó la segunda parte, y con ella un cambio de esquema soberbio de Lopetegui. Escoró a Isco a la banda para darle así más libertad, apoyado siempre por Muniain por ese costado, más las constantes subidas de Alberto (gran descubrimiento de Emery) España encontró ahí una autopista, lástima que no supiera aprovecharla. Acumulando más gente en esa zona, le daba además más espacios a Tello. El extremo del Barsa acusaba el tumulto de los rusos en la primera mitad y no pudo hacer uso de su velocidad, pero al volcar el juego en el otro costado, esa banda quedaba más libre para que hiciera de las suyas.

Pasaba el partido y España no conseguía abrir la lata. Los fantasmas que también persiguen a la absoluta merodeaban a sus polluelos. Isco, Thiago y Muniain se rifaban ser el protagonista y ahí apareció un caos de gallos. Ahí volvió a aparecer el míster español. Introdujo a Morata (nos guste o no, está ahí gracias a Mou) cuyo propósito era fijar a los centrales. Que cosa más tonta, pero como lo agradecieron Thiago, Isco y Rodrigo para moverse con mucha más libertad entre líneas, dando más alternativas al juego, que ahora alternaba entre el futbol directo (centros laterales al 9), el de futbol sala (balón al 9 que pivotea y devuelve) aparte del característico de la Selección.


Pero, si ha habido un jugador por encima del resto, ha sido sin duda Illarramendi. El centrocampista de la Real ha dado una clase magistral de pase, disparo, saber estar, cobertura, salida de balón y liderazgo propio de una estrella. Me recuerda a Xabi Alonso, y me temo para la Real, que le va a durar poco. Si yo fuese él (que más quisiera) me iría a Inglaterra como hizo el del Madrid para ser mas completo.

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